lunes, 1 de octubre de 2012

Y de repente...sonó un Bang


Y su cuerpo cayó desplomado sobre el suelo torpemente adoquinado. Su sangre brotó como murciélagos arremolinados devorando a su presa, sus ojos inertes giraron a modo de despedida, y su cuerpo se deshizo como un reloj de arena marcando los minutos.

En el reloj de la torre dieron las 7. La ciudad se puso en movimiento pero a nadie pareció importarle. El suelo todavía mojado por los servicios de limpieza  resbalaba asustando a los transeúntes. El humo empezó a emanar de las fábricas, el ruido comenzó a hacerse visible, el olor a despertar, la vida a fluir entre sus calles.

Dos jóvenes se acercaron a ella para desvalijarla, empezando a correr tras conseguir su objetivo. Poco le quedaba ya, la dignidad intacta y su cuerpo desnudo y frío evaporándose a cada paso del tiempo. Tan solo un hombre se percató de su muerte. Arrodillándose, su cara emitió una mueca de tristeza y desesperanza.    – No era sitio para ti, muchacha, mucho aguantaste-, y cerrando sus ojos con un gesto de la mano, apenas un silbido de voz se escapó de sus labios. –Descansa, todo a terminado-.
-No- pronunció otro transeúnte gabardinado mientras se descubría la cabeza. –No, esto no ha hecho más que empezar-

6 comentarios:

  1. mmmm... efectivamente esto no ha hecho más que empezar.

    Me encantan estas sorpresas :)

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    Respuestas
    1. A ver como sigue...

      Me alegro de que te gustara.

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  2. Qué miedo, no??
    Espero que no siempre sea así.

    Saludos!

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  3. Ya veremos, pero no lo voy a desvelar todavia no sea que se rompa el misterio.

    Saludos.

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  4. Ufff, qué intriga! espero que continúe porque quiero leerlo ;)

    Besos!

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  5. Continuará aunque por ahora mantendremos el suspense

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