viernes, 21 de diciembre de 2012

LA DESPEDIDA




Mmmmm abro costosamente los ojos deslumbrado por la luz que atraviesa la ventana, los cierro instintivamente para abrirlos medio segundo mas tarde dentro de la claridad que inunda la habitación.

Uffff, miro incesante el techo y chirivitas verdes y rojas cruzan la escayola ante la imposibilidad de fijar la vista en un punto fijo. –Joder Víctor, que hiciste ayer.

Bostezo y observo los cuerpos que duermen a mi lado, ajenos a cualquier cosa, no hay nada más bello que la espalda desnuda de una mujer, bueno rectifico, de estas dos mujeres, mientras que una sonrisa orgullosa se dibuja en mi rostro.

Me levanto con sigilo, no quiero despertarlas. Ropa de encaje negro, bendita ropa de encaje negro, vaqueros y camisetas pueblan el suelo de la habitación. Abro la puerta y salgo, no sin antes volver a mirar atrás, quiero llevarme esta dulce visión conmigo.

Atravieso el pasillo dando bandazos, está oscuro pero lo cierto es que soy yo quien está medio borracho. El frío suelo me obliga a robarle las zapatillas a alguien que no conozco. Cojo la bata para cubrirme y me dirijo al salón asomándome por las puertas entreabiertas de las demás habitaciones. Parece que no fui el único que anoche se divirtió más de la cuenta.

Entro en la estancia y un vapor alcohólico inunda mi nariz obligándome a retroceder. -¿que pasó aquí? Cuerpos arremolinados cubiertos únicamente por pequeños trozos de tela forman una masa semidesnuda repartida entre el sofá y los distintos sillones. Botellas de ron y ginebra están desperdigadas, vasos semivacíos y ceniceros rebosantes de colillas. En la tele anuncian un nuevo utensilio para la cocina, escarmenté la segunda vez que me tangaron.

Suelto el mando y le robo un marlboro a mi amigo Jesu. Me sirvo una coca cola y abro la puerta de la terraza para salir al exterior. Deben ser cerca de las ocho, hace poco que ha amanecido. Me cruzo la bata para protegerme del frío y me enciendo el cigarro. El humo se escapa de mis pulmones en la primera calada. El clic del mechero me hace recordar lo que me costó comprarle veinte años atrás, no puedo reprimir la sonrisa que se escapa de mis labios por la nostalgia. Esa primera calada siempre ha sido la mejor.

Pego un trago y una calada mientras revivo cada instante de la noche. El día es joven aún y el sol todavía no deslumbra. Un nuevo trago hace que el azúcar vaya despejando mis ojos del sueño y respiro el aire fresco de la mañana, solo por esta sensación merece la pena madrugar. Apuro el cigarro apagando la colilla en una maceta sin vida y miro de nuevo al sol.

-Menuda fiesta me has preparado cabronazo, esto si que ha sido una despedida.

Un gruñido rompe el silencio y me postra contra la barandilla. El dolor es insoportable ya y la punzada cada vez mas aguda. Vaya ojo que has tenido doctor, sin duda eres el mejor en tu campo, hilaste fino con la fecha.


martes, 4 de diciembre de 2012

NO LO ENTIENDO

Alguien me puede explicar como Bella eligió al vampiro en vez de a este?



Pero míralo copón, si da mas miedo así que de lobo. En fin Jacob, que le vamos a hacer, ya vendrá otra.