martes, 29 de enero de 2013

EL ARTISTA DEL HAMBRE





- Pues por lo visto, el problema que tiene es ese, que no le gusta dormir, le cuesta mucho relajarse cuando se acuesta y tarda en conciliar el sueño por lo que siempre se siente cansado, y con el paso del tiempo se ha acentuado hasta que le ha derivado en un trastorno del sueño.

- Claro, claro

- Es el mismo caso que el del artista del hambre. Hago mi intromisión no solicitada dentro de la conversación que tienen las dos chicas, tan elegantemente vestidas que contrastan enormemente con mi atuendo. Pelo largo, delgadas, tacones y vaso con algún tipo de bebida mezclada con cocacola, que se giran al instante analizándome de los pies a la cabeza.

- Cómo?

- Si, es el caso del artista del hambre.

- Y cual es ese caso?, bueno, parece que la curiosidad salva mi triunfal entrada.

- Antiguamente, en los circos existía una atracción que consistía en ver como un hombre se deterioraba físicamente hasta el punto de desfallecer por la falta de comida. Desde que se instalaba la carpa hasta que se iban, este hombre no probaba bocado, satisfaciendo la curiosidad de los que se arremolinaban a su alrededor para ver como su cuerpo se volvía mas decrépito cada día. Sólo se alimentaba de agua y alguna hierba que podía recoger del sitio donde estaba, no aceptaba nada mas, y tampoco podía escapar pues la jaula que le servía de estancia se lo impedía.

Una vez, cuando el circo recogía para partir en busca de un nuevo emplazamiento, un inspector se acercó a este hombre y le preguntó que por qué razón castigaba su cuerpo de tal manera, que si no era consciente de los problemas que podría acarrearle a su salud estar tanto tiempo alimentándose de hierbas y agua, a lo que el hombre contestó: -soy consciente, pero nunca encontré nada que me gustara comer.

No se, creo que es una lógica completamente aplastante.


- Ya, ya, mmmmm, esto… creo que voy a rellenarme la copa, vienes?

Y desaparecieron entre la multitud mientras una voz en mi espalda me sacó del letargo:

- No se trata de una lógica tan aplastante como crees, es mas bien una lógica…- 

... Y no escuché nada mas, porque supe en ese momento que, de alguna manera, tú ibas a formar parte de mi vida. 

domingo, 27 de enero de 2013

MADURAR

"Madurar, buscar la mediocridad"

-El Asombroso Mundo de Gumball-


Seamos niños otra vez, al menos durante hoy. Mañana el telediario nos devolverá a la realidad.


miércoles, 16 de enero de 2013

DE PRÍNCIPES, PRINCESAS, DRAGONES, Y OTROS ENSERES




- Papá, es cierto que las chicas sueñan con ser princesas y que las rescate un chico fuerte y guapo?

(Mi cara se transformó fugazmente en una mueca de asombro...)

- No sé hija. Depende de las personas, pero supongo que todos soñamos con alguien que nos ayude y que sea nuestra pareja ideal.

- Y por qué no lo hacen ellas solas?

(Misma cara de apuro...)

- Porque todo el mundo necesita que nos echen una mano de vez en cuando.

- Y por qué tiene que ser un chico fuerte y guapo?

(Ufff...)

- No tiene porque, cada uno piensa en como le gustaría que fuese su pareja.

- Pues si necesito que me salve alguno de los chicos que yo conozco...

- Cariño, quizás dentro de algunos años pienses de otra forma y te conviertas en una bella princesita a quien tengan que rescatar de una torre custodiada por un Dragón.

- No creo papá. Ser princesa es muy aburrido, me veo mas matando yo al Dragón.

- Anda, déjate de preguntas que a este paso no llegamos a ver al Atleti.

Y el atleti ganó esa noche al Real Zaragoza por 2 goles a 0.

lunes, 7 de enero de 2013

LA TEORÍA DEL HOMBRE GUSANO

Todos los años aprovechamos las navidades para juntarnos los amigos y celebrar una cena en la que nos ponernos al día de nuestras vidas, de las historias de cada uno, nos echamos unas risas y pasamos un buen rato, evitando así perder el contacto. Este año no fue diferente y acabamos con el mismo menú: magro, orejas, tortilla de patatas, croquetas, pimientos de padrón, una sepia para desengrasar, limón helado, café, chupito de limoncello, y por favor me trae la cuenta?

Para aligerar un poco el estómago, después de la cena nos fuimos a un bar de copas, por eso de que un gin tonic te ayuda con la digestión. Entramos apartando un pesado telón. El sitio era oscuro, barra al fondo,  y semi vacío, tan sólo un grupo de chicas que había tomado la misma decisión que nosotros tras cenar.

Como Dios me dotó de dos pies izquierdos, no soy ducho en el arte de mover el cuerpo al ritmo de una música pachanguera, aunque para compensar, mi altura es idónea para apoyar el codo en la barra, y siendo yo un simple mortal no voy a contradecir los designios de un ser supremo posiblemente japones, pero esto ya es otra historia. El caso que tras convencer a la camarera de que por mucho que con esa ginebra se echen fresas, moras y demás frutos arbustivos, y que ellos la preparen así, yo la prefiero con una simple cascara de naranja cuyo aroma me recuerda al paseo por el que cruzaba hace ya algunos años, y tónica schweppes, un amigo mio reclamó mi atención pidiéndome que me acercara al grupo de chicas para romper el hielo. Puesto que yo estoy totalmente desentrenado, le comenté que si quería conocer a alguna en particular, iba a sacar mas beneficio acercándose él directamente. Negando con la cabeza pasó a exponerme la teoría del hombre gusano.


Según esta teoría, se necesita a un hombre casado o emparejado al que se le llama gusano y que será usado de cebo. Debido a su situación o estado civil, su única intención es la de conocer, hablar, y pasar un buen rato. Ellas, por su afinada intuición, ven que no hay peligro y les suele caer majo con lo que no desconfían de él,  y bajan así sus defensas.
Este gusano, se irá acercando a la chica en cuestión que previamente le habrá indicado el amigo B y así, tras entablar contacto con ella y haberla desarmado, se le presentará, retirándose en un momento preciso pasando todo a depender de él.

Sólo puedo decir que un par de horas después, salieron juntos del bar, por lo que lo único que pude hacer fue rendirme a la evidencia y pedir otra copa, ya que, si triunfa uno, triunfa el equipo. 

Y ahora, mis admiradísimas mujeres, opinión.