martes, 23 de abril de 2013

UN NUEVO JUGUETE

Estaba escribiendo mi propia aventura a cerca de la historia del café, cuando en la radio he escuchado una noticia que me ha despertado el interés, destinando el post a ocasiones venideras. Se trata de que una marca de preservativos a lanzado al mercado una línea de ropa interior llamada Fundawear y que lleva integrada unos vibradores estrategicamente situados para estimular las zonas erógenas de la persona en cuestión. Lo mejor de todo es que se activan mediante una aplicación desarrollada para iphone, por lo que se puede utilizar tanto solo como en pareja.

Pero he de admitir, que lo que realmente me ha excitado no es el placer que a mi me podría proporcionar, sino la sensación de poder que me da el saber que en cualquier momento puedo activarlo y proporcionárselo a mi pareja, esa capacidad de decisión, de controlar totalmente la situación es lo que mas morbo me produce.

No me considero egoísta en el sexo, todo lo contrario. Ver como una mujer se retuerce de placer y saber que es por mí, me resulta fascinante. Arrancar un orgasmo, ver sus movimientos, sus gemidos, su espalda arqueándose, su aroma, su sabor, es algo que me encanta y me excita de manera inigualable. Creo que el gran potencial de este invento es este, jugar en pareja, y con la posibilidad de hacerlo en un lugar público, en un cine por ejemplo, mientras los demás ven una película, o en un restaurante donde lo mejor siempre pasa por debajo de las mesas. Imaginaos, ese dedo que se desliza, ese botón que se aprieta y desemboca en un estremecimiento y un disimulo exagerado, ese miedo a ser descubierto y el morbo que produce, un suspiro que se escapa furtivo de unos labios que no pueden retenerlo y unos ojos que miran incesantes corroborando que nadie te ha visto, una sonrisa cómplice, otro dedo que activa una nueva descarga...


A partir de hoy hay una nueva fantasía en mi lista por cumplir.