martes, 5 de noviembre de 2013

EL RINCÓN DE PENSAR

Hace unos meses mi móvil me dijo adiós entre sollozos y lágrimas. Quedó vivo justo el tiempo necesario para echarme una ultima mirada lastimera, y a partir de ese instante, su pequeña pantalla se fue encogiendo hasta convertirse en un punto en una inmensidad negra  de 3 pulgadas. Le dediqué unas palabras y procedí a sacarle la tarjeta cual corazón desgarrado para enterrarle en el fondo de un cajón.
Hace dos días estrené móvil con una nueva tarifa de datos que ahora no es menester comentar, pero desde entonces estoy notando como las redes sociales que hasta entonces me traían un poco al fresco, están ejerciendo influencias sobre mi de forma sobrecogedora, cual luna a sus mareas, y cada dos por tres lo cojo para echar un vistazo por ahí.
A lo que viene esta introducción, es que el otro día leí una publicación en el perfil de un familiar que venía a decir que es preferible abrir mas los ojos que la boca a la hora de adquirir conocimientos, y mi primer pensamiento fue; estoy de acuerdo, pero se gana bastante mas dinero de la otra forma. Acto seguido de darle al botón de publicar, hice otro comentario autocastigandome en el rincón de pensar, lo que condujo a la siguiente discusión.
Por qué el rincón de pensar se trata como un castigo? No se supone que pensar es bueno? No debería ser una recompensa?
Buena pregunta. La creencia general es que el castigo está en pensar, y no es así, el castigo es el rincón, y el tiempo que el niño permanece ahí, se debe aprovechar para pensar en por qué se está ahí y por qué está mal lo que se ha hecho, por qué ha sido desobediente. De igual manera, cuando se obtiene un premio se debe reflexionar por qué, y hacerle entender que todo buen acto tiene su recompensa.
El problema está en que en este país pasa lo contrario. No premia a los que hacen lo que deben. Por ejemplo, si un niño estudia, hace lo que debe en ese momento, pero lo mas probable es que al final de su etapa estudiantil, la única recompensa que obtenga sea un sueldo de mil euros al mes que no amortizará para nada el esfuerzo que han hecho sus padres para darle una educación, y eso si no tiene que recurrir a trabajar en negro, por lo que empiezas a plantearte que el castigo no era el rincón, sino pensar.
Por otro lado, tampoco es que se incentive demasiado. Lo único bueno que saqué de C.O.U. (para los jóvenes, preguntar a los adultos) fue el descubrimiento de una asignatura que me abrió la mente y me enseñó a pensar y a preguntar por qué, filosofía, asignatura que hoy es optativa en el caso de que todavía exista que es algo que desconozco.
No se incentiva pensar, se maneja mejor a un pueblo que no lo hace, me sirve como ejemplo cualquier explicación que haya dado el actual gobierno sobre los múltiples casos de corrupción, que no se como se atreven sin que se les caiga la cara de vergüenza. Que es lo que se premia? ser listo, no inteligente, sino listo, y serlo mas que el vecino y así sacar mas, porque de esta forma entraré en todos sitios, me vitorearan al salir y nunca seré castigado.
No nos engañemos, esos son los valores que nos están inculcando, y en nuestras manos está que no sean esos los que valgan, empezando por una reforma educativa que nos enseñe a pensar en el rincón y no nos castigue a ello.